Duración Material Escalada Deportiva

¿Cuándo debemos reemplazar el material de escalada?

La duración indicada en el siguiente artículo es orientativa, y depende de la norma establecida para cada elemento y lo que establezca el fabricante. El objetivo no es vender más material, sino garantizar la seguridad de los usuarios (un arnés en malas condiciones no es un problema para el que está en el suelo asegurando, sino para el que está escalando dependiendo del arnés del que está asegurando, en caso de rotura, las consecuencias las sufre el que escala, no el que asegura, una cosa a tener en cuenta) Los meses de verano suelen ser de desgaste máximo para nuestro material de escalada, pues es cuando más uso hacemos de él, pero no pensemos que el tiempo durante el cual no lo estamos utilizando no cuenta a la hora de desecharlo, pues no solamente se degrada con el uso. Distintos factores influyen a la hora de reemplazar el material de escalada: el cuidado que le demos después de su uso, el desgaste al que lo sometamos y la vida útil indicada por el fabricante. Por vida útil se entiende el tiempo de almacenamiento antes de la primera utilización más el tiempo de utilización. La marca BEAL especifica concretamente en sus productos:

  • Vida útil de los EPI de plástico y de tela de Beal
  • Tiempo de almacenamiento: puede guardarse durante 5 años antes de utilizarse por prima vez si afectar a su futuro tiempo de utilización.
  • Tiempo de utilización: El tiempo de utilización potencial de los EPI de plástico y tela Beal es de 10 años máximo.
  • Vida útil: La vida útil de los EPI de plástico y tela Beal es de 15 años como máximo.

                 Vida útil = Tiempo de Almacenamiento + Tiempo de Utilización          

  • Vida útil de los EPI metálicos de Beal
  • La vida útil de los EPI metálicos es ilimitada. Atención, se trata de un tiempo de utilización potencial. Un EPI metálico puede destruirse en su primera utilización.

En la instalación THE ROCK FUERTEVENTURA hay una norma escrita sobre el uso y la duración de los materiales para poder acceder a dicha instalación  acogiéndonos a las fechas establecidas por la marca BEAL y las normas CE EN en “Normas Generales para el uso del Rocódromo y Búlder  THE ROCK”  el Artículo 4 “Normas de Obligado cumplimiento”  punto 14 : Art. 4 – 14. El material será aportado por el usuario y el EPI (equipo de protección individual) deberá tener su certificación CE y de la UIAA y estar en perfectas condiciones. Los coordinadores podrán impedir el uso de la instalación a personas con material defectuoso o fuera de norma. Se consideran EPI mínimos:

  1. Casco de escalada con norma CE EN 12492
  2. Arnés pelviano de escalada con norma CE EN 12277 tipo C, UIAA 105
  3. Arnés integral de escalada con norma CE EN 12277 tipo B, UIAA 105 (integral para niños), no autorizado para 1º de vía.
  4. Arnés integral de escalada con norma CE EN 12277 tipo A, UIAA 105 (integral adulto), no autorizado para 1º de vía.
  5. Arnés de pecho con norma CE EN 12277 tipo D, UIAA 105 (complemento de arnés pelviano)
  6. Cuerda dinámica en simple (de 8,5mm a 11mm) con norma CE EN 892
  7. Cuerda semi-estática EN 1891 (solo para rápel y top rope)
  8. Sistema de aseguramiento automático tipo GRI GRI con norma CE 097 (tener en cuenta el diámetro de la cuerda)
  9. Mosquetón de con cierre de seguridad con norma CE EN 362, CE EN 12275 tipo B, H, K y UIAA 121
  10. Cinta expres cosida con norma CE EN 566, UIAA 104
  11. Mosquetón de progresión con norma CE EN 12275 tipo B, UIAA 121
  12. Calzado adecuado, a ser posible la utilización de los llamados “Pies de Gato”
  13. Magnesio tipo carbonato de magnesio

Una Desgraciada Anécdota:

Desde que hace ya varios años el escalador americano Todd Skinner falleciera al romperse la cinta ventral de su arnés (cosa que pocos pensábamos que podía llegar a ocurrir), muchos han empezado a replantearse cuanto aguanta el material y hasta cuando debemos mantener en activo nuestro equipo. Ésto no es broma, ya que desde entonces, hemos visto más que nunca aros ventrales de arneses reforzados con un cordino, por si acaso…

Las Cuerdas Dinámicas (Norma CE EN 892):

Cuerda dinamica
El tiempo de almacenamiento en buenas condiciones es de 5 años antes de utilizarse por primera vez sin afectar a su futuro tiempo de utilización. En cuanto al Tiempo de utilización recomendado:

  • Utilización diaria e intensiva: 1 año.
  • Utilización semanal e intensiva: 2 años.
  • Utilización diaria en temporada e intensidad media: 3 años.
  • Utilización semanal en temporada e intensidad media: 5 años.
  • Alguna utilización durante el año de intensidad media: 7 años.
  • Utilización muy ocasional de poca intensidad: 10 años.

Por supuesto se trata de tiempos de utilización indicativos, puesto que una cuerda puede ser destruida en su primera utilización. Una vez presencié cómo un amigo utilizaba una navaja para desembalar su cuerda recién comprada con la mala fortuna de propinarle un tajo en dicho proceso! Es imprescindible también que realicemos periódicamente una revisión de la misma para decidir cuando es necesario cambiarla. Aprovechando el momento en que la plegamos podemos hacer una doble inspección (visual y mediante el tacto) que nos permitirá localizar puntos donde pueda haber piques en la camisa, zonas más blandas al tacto que pueden significar deslizamientos de la camisa sobre el alma, o puntos de la cuerda que hayan sufrido repetidas caídas de factor considerable.  Un almacenamiento apropiado entre utilizaciones es esencial, si se guarda (sin usar) en un lugar limpio y seco, pueden durar bastantes años, pero perderán elasticidad y parte de sus propiedades dinámicas. Recuerda siempre que los diámetros gruesos (10,5mm por ejemplo) duran un año más de media que las más finas (10 mm o menos). Y que si eliges comprar cuerdas de mayor longitud, 70 u 80 metros, favorecerá que cuando empiecen a dar señales de desgaste, podáis cortarle 4-5 metros por cada extremo y alargar así su vida, ya que las cuerdas sufren mayor deterioro en los cabos. La vida útil depende de la frecuencia y de la forma de uso. Los esfuerzos mecánicos, los rozamientos, los rayos UV y la humedad degradan poco a poco las propiedades de la cuerda. Debemos subrayar que, con el uso, la longitud de la cuerda puede disminuir hasta un 10% a costa de aumentar su diámetro y que una cuerda que en su día era de 10.5 mm. puede llegar a los 13 o 14 mm, pidiendo a gritos el cambio. La cuerda tiene que darse de baja lo antes posible:

  • Si ha detenido una caída importante, de factor próximo a 2 (según el número indicado por el fabricante).
  • Si al inspeccionarla, el alma está dañada.
  • Si la funda está muy gastada.
  • Si ha estado en contacto con productos químicos peligrosos.
  • Si hay cualquier duda sobre su seguridad, un signo claro de vejez de una cuerda es la pérdida de elasticidad, y por tanto la pérdida de su capacidad de absorber las caídas.

Un signo claro de vejez de una cuerda es la pérdida de elasticidad, y por tanto la pérdida de su capacidad de absorber las caídas. Otro dato curioso a tener en cuenta es el efecto de los agentes naturales como el sol y la humedad en las cuerdas. Las cuerdas de escalada se fabrican con fibras de materiales poliméricos como la poliamida, el poliéster o el polipropileno. Estos materiales presentan una combinación de propiedades que los hace muy interesantes para esta aplicación. Por un lado, las fibras trenzadas de estos materiales aportan una resistencia mecánica suficiente para soportar cargas estáticas de hasta 2 toneladas en cuerdas simples. Por otro lado, poseen una elasticidad y un alargamiento a la rotura suficiente para absorber de manera progresiva la energía generada por el impacto de una caída sin generar daño en el escalador. Sin embargo, los materiales poliméricos, al igual que todos nosotros, no son perfectos. Por ejemplo, la radiación ultravioleta es capaz de romper de manera lenta pero progresiva las cadenas poliméricas y provocar reacciones químicas que producen un aumento de fragilidad del material. Sí, sólo con “tomar el sol” las propiedades de las cuerdas de escaladas se degradan. Además, algunos materiales poliméricos, como las poliamidas, son higroscópicos. Significa que el material tiende a absorber humedad; la cual produce en materiales como la poliamida una disminución de la resistencia mecánica del material. Explicamos esto para que entendáis que la recomendación de los fabricantes en la caducidad de los materiales está justificada en parte también por el análisis que efectúan sobre las propiedades de los materiales con los que se fabrican las cuerdas de escalada. No se trata de un truco para vender más cada pocos años.

El Arnés Escalada Deportiva (Norma CE EN 12277 tipo C):

Arnes
En condiciones correctas de almacenamiento un arnés puede conservarse durante 5 años antes de su primer uso, y el tiempo máximo de utilización es de 10 años. Evidentemente esto dependerá de la intensidad y el medio en que se utilice el arnés: arena, nieve, hielo, humedad, roces…pueden acelerar considerablemente el desgaste de un arnés. Si hemos sufrido una caída importante (factor próximo a 2) o si durante una de las revisiones que debemos realizar, como mínimo una después de cada utilización, detectamos un deterioro que pueda reducir la resistencia o limitar su funcionamiento, debemos retirar el arnés aunque sea el mismo día que lo estrenamos. El envejecimiento del arnés se produce sobre todo en el punto por donde la cuerda pasa por las perneras y en el anillo ventral, por tanto son puntos a los que deberíamos prestar una especial atención. En los arneses el punto crítico es la zona de encordamiento, por lo que prestaremos especial atención al estado de ésta cuando revisemos el material. El anillo ventral en particular no suele ser un punto de ruptura, y más aún teniendo en cuenta que está tan a la vista que cualquier pequeño desgarro o despunte en la costura lo localizamos rápidamente y no pasa desapercibido.

El Casco de Escalada (Norma CE EN 12492):

En principio, los fabricantes recomiendan cambiarlos cada tres o cinco años (ejem!!!) pero está claro que debemos cambiarlo si sufre un golpe grande, o muestra fisuras importantes. Si exceptuamos las caídas de piedras, una de las causas más comunes del deterioro de un casco es el maltrato sistemático al que le sometemos, dejándolo en cualquier parte y golpeándolo contra todo cuando lo llevamos colgado o por fuera de la mochila. Los modernos cascos de “espuma”, fabricados en polietileno son muy ligeros pero significativamente más sensibles a los golpes e incluso a sentarnos sobre él para estar más cómodos ya que según últimos estudios se comenta que se deforma la estructura interna del mismo, y pierde resistencia.

Los Mosquetones (para deportiva en las exprés CE EN 12275 y los de seguridad CE EN 362):

mosqueton

El mosquetón puede sufrir la llamada fatiga de material, y la aparición de micro fisuras que no podemos controlar a simple vista.

Como reglas generales, un mosquetón lo cambiaremos si ha sufrido caídas importantes, o caídas moderadas en posición de trabajo incorrecta, y siempre que se nos caiga desde altura. Siendo un poco estrictos, deberemos retirar los mosquetones que no cierren bien. Probaremos tres o cuatro veces, y si el cierre no responde deberíamos desecharlo.

Debido al uso continuado sobre todo en escalada deportiva, se producirán acentuados surcos en los bordes del mosquetón curvo del exprés debido al roce continuado de la cuerda (como podemos ver en la foto) Estos surcos pueden ser más o menos romos o incluso tener filos cortantes haciendo que una caída resulte fatal por la posibilidad (demostrada en pruebas de laboratorio) de cortarse la cuerda.

Un mosquetón que caiga al suelo desde altura debe descartarse automáticamente; siempre lo podremos utilizar para colgar las zapatillas, los empotradores o cualquier otro uso que no sea de seguridad. ¡Aunque a simple vista parezca que esté bien!

Vigilad también las muescas o cortes que pueda tener un mosquetón debido al trabajo intensivo sobre los bordes de las chapas, clavos, o cables de los empotradores. Esas mismas muescas si son grandes pueden erosionar la cuerda debido al roce continuo.

Una duración prudente para mosquetones con un uso adecuado y en condiciones visiblemente óptimas es de 10 años a partir de la fecha de su primer uso.

Ni qué decir que “Al loro” con el uso de las cintas permanentes en vías de dificultad.

Los mosquetones tienen impresas las resistencias que alcanzan. Todos sabemos que no es lo mismo un mosquetón en transversal que en su posición correcta, y no digamos en abierto. Por lo tanto, la primera regla es asegurarse de que funcionan en posición correcta. Dicho esto, hay que comprobar que el muelle de cierre y los pasadores del gatillo funcionen correctamente y cierren a la primera y sin quedarse semi-bloqueados a la mitad. Si esto no es así, es posible que a pesar de haberlos posicionado bien se abran debido a las vibraciones y funcionen en abierto.

 

Material Textil:

Con material textil nos referimos a cintas planas (norma CE EN 565), aros (norma CE EN 566), cordinos (norma CE EN 564)  y cintas exprés (norma CE EN 566)…incluidas las de friends y empotradores.

Para las cintas exprés y anillos de cinta el tiempo de almacenamiento recomendado es de 5 años, en cambio el tiempo de utilización medio es, en función de su contacto directo con la roca o los esfuerzos sufridos de:

  • 6 meses para uso intenso
  • 12 meses de utilización normal
  • 3 años como máximo para un uso ocasional

Las cintas de Dyneema son muy resistentes y pesan poco, también hay que tener en cuenta la vida útil que recomienda el fabricante:

  • Utilización cotidiana e intensiva: 6 meses.
  • Uso normal: 12 meses.
  • Uso ocasional: 3 años máximo.
  • Almacenamiento: 5 años.

Una de las peores repercusiones sobre el material textil es la forma en que lo guardamos, muchos no somos conscientes de lo perjudicial que resulta guardarlo mojado o incluso húmedo con lo que disminuirá la resistencia; y lleno de arena o tierra que se cuela entre las fibras llegando a romperlas. Si vemos que se nos ha ensuciado, con un simple cepillado alargaremos sustancialmente la vida del mismo y optimizaremos nuestra seguridad.

Sistemas de Freno:

  • Con freno Automático (grigri… CE EN 1515)

  • Sin freno Automático, se consideran aseguradores-descensores ( Verso, Reverso, Ocho…)

El metal no tiene fecha de caducidad, así que es una parte del equipo que cuidándola podemos tener con nosotros muchos años. Los materiales metálicos sin partes móviles, muelles o levas pivotantes  como algunas placas de asegurar o el mismo “ocho” durarán sin problemas más de 10 años siempre que hagamos un uso moderado de los mismos. Es complicado tener que desechar un ocho por desgaste tras su uso reiterado para rapelar,  pero ciertos modelos ligeros de placa se desgastan rápido y hay que vigilar la aparición de bordes afilados, sobre todo si se rapela a menudo con ellos (ejemplo: Reverso de Petzl).

Si llevan muelles como el GriGri, el Sum, el Cinch su vida depende en gran medida del mantenimiento que le demos. Deberemos estar atentos a la suciedad, a que cierren bien, que funcionen sin fallos y debido también a la utilización (últimamente) de materiales más ligeros, la aparición de bordes afilados que puedan afectar a la cuerda.

El equipo de escalada es mucho más extenso, si bien dejamos para otro artículo el cuidado y la duración de materiales más complejos como son los sistemas de autoseguro: friends, empotradores y demás.

 

Empotradores:

El punto débil es sin duda el cable. La ruptura debido a una caída sucederá a buen seguro en la junta, pero si les sometemos a carga constante, (como en artificial, por ejemplo) es más fácil que “cortemos” el cable contra aristas o bordes cortantes. Los cables sufren mucho al intentar sacar a lo bestia empotradores que se resisten . De todas maneras un simple vistazo suele bastar para saber si está en estado precario o no. Y siempre podemos retirar el cable y aprovechar la cabeza pasándole un cordino fino de kevlar…

Friends:

Los friends pueden estropearse de mil maneras, pero sobre todo fallará el sistema de desplegado/plegado de las levas (los cables); o el vástago si éste no es flexible, ante caídas cuando emplacemos el friend en fisuras horizontales. Debido a su compleja estructura, requieren una inspección mas detallada y minuciosa (tiradores, tensores, levas, muelles, vástago…) Al igual que los mosquetones, preservarlos de la suciedad y agentes corrosivos. Si se rompen los cables, podéis llevar a cabo un arreglo bastante fiable usando hilo de pita o cuerdas de raquetas.

Y si se caen aunque nos duela en el alma, porque baratos, lo que se dice baratos no son, deberíamos retirarlos. Es una decisión dura, pero nadie dijo que esto fuera fácil.